Náufrago II 2017-02-18T20:12:02+00:00

NÁUFRAGO II

CASTAWAY II


Devuélveme el tiempo como si nunca lo hubiéramos perdido. Grita mi nombre hasta quedarte sin voz y tu silencio ronco haga girarme hacia ti. Juégatelo todo por mí a una sola carta como si tu vida estuviera sobre la mesa. Entrégame tus pensamientos como mi mano escribe mis recuerdos y dibujan un corazón efímero sobre la arena. Suéñame de nuevo y tatúa un tú y yo en nuestras miradas. Recorre mi cuerpo con tu imaginación, como tus manos lo hicieron un día. Asegúrame que existe un lugar más allá  de nuestra vista. Deshazte de todo lo que no es nuestro, como un fuego enfurecido. Demuéstrame que piensas en un nosotros en cada pálpito. Búscame como el sol a nuestros cuerpos, al amanecer entrando por nuestra ventana. Dime lo que sientes y grítalo a cada segundo. Aparece como el vaho en mis cristales dejando señales que sepan a ti. Resbala a modo de agua sobre mi cuerpo. Haz lo que nunca creíste ser capaz de hacer. Intenta convencerme y no te rindas.

Huye de tu orgullo y lleva lejos tu ego donde no puedas recuperarlo. Devuélveme la confianza que puse en ti.  Sincérate conmigo y muéstrate a través del reflejo de un espejo. Vuelve a poner la venda sobre mis ojos y hazme caminar por la cuerda floja. Borra el tachón de nuestras vidas como el viento muerde a las montañas. Recorre siempre tu camino y nunca me apartes de tu lado.  No tardes demasiado, porque quizás se agoten los días y se pierdan mis recuerdos. Mi corazón no le pertenece a nadie y en el tuyo existe mi lugar aunque te duela. No me colecciones como si nunca me fuera a marchar, no pienses que no soy capaz.  No me ates en tu jardín como a un perro, si ya no me permitir s cruzar tu puerta. Olvídalo ahora si no quieres formar parte de mí. Se valiente si vuelves a sentirme ausente. Déjame marchar en otra dirección lejos de la casualidad que nos haga reencontrarnos.

No te engañes y no me cuentes medias verdades porque se consumir n en tu interior. No lo ocultes en la sombra porque la luz llegar  a tocarlo. Demuéstrame que no te importa y me hará s más fuerte. Hazlo por mí y sal de mí, hazlo por ti y quédate, pero camina sin que te importe nada más.  Quizás un viaje esconda m s de un secreto. Como esconder lo que sientes, como fingir lo que no guardas. Aparta las piedras que entorpecen nuestro camino, sacúdeme el polvo. Cambié mi destino porque tus pasos desaparecieron con  el viento. Te sacaré de mi piel de un plumazo si me vuelves a soltar la mano. Deambularé entre las noches buscando los días. Me esconderé en unos labios que jueguen con los míos.  Daré tumbos sin sentido hasta que por sí solos tracen una ruta.

Regaré con lágrimas secas el recuerdo, como la caída de las hojas apagan  los veranos eternos. Detendré mis pasos frente a tus mentiras, que resbalan ingrávidas por mi piel.  Huye cuando en mí no encuentres lo que buscas. Sigue mintiéndome, engáñate y conviértenos en un p ramo yermo. Sembraré de otoños negros el hueco vacío que dejaste. Ocultaré mi rastro llenándolo de caminos sin finales. Tiraré todo abajo y lanzaré mis lágrimas derramadas a cualquier mar que se cruce en mi paso.  ¿Qué ocurre si aún siento que quiero enamorarme de nuevo y sin ti? ¿Qué sucede si siento que jamás serás capaz de recuperar lo que has perdido? ¿Qué pasa si tu locura nos llevó a nuestra ruina?  Nunca fui tan frágil como piensas, ni mi corazón tan ingenuo como creen tus mentiras, ni tan distante como dice tu boca cuando ni tus manos sintieron jamás frío junto a las mías.

¿Qué será de ti cuando los huesos de tus celos estén todos roídos, cuando no importe como se hallen los míos o cuando descubras que no sientes lo mismo. Lloraré por los lugares que viví contigo como el que tiende su ropa al sol para que se seque.  Buscaré noches donde nunca estuve, y en los cuales nunca me esperaron. Miraré al cielo compartiendo otros sueños y mis pies se mojarán en otras aguas. Los recuerdos se moldear n como el mar a las duras rocas, formando acantilados. ¿Qué será de ti cuando yo me encuentre con mi verdadero destino y no estés en él? Aún te siento y en algunas noches te busco, pero huyo en otra dirección. No me prometas nada que no puedas cumplir, se está  haciendo tarde. Me siento plácidamente en mi soledad, pero encontraré pasos que viajen con los míos. Me esconderé entre caricias.  Mis lágrimas y suspiros no sabrán más a dolor.

Anidaré mi alma junto a un respirar que me llene de vida. Comprenderé que la pasión unida al amor no es una noche perdida por semana en un rincón cualquiera de tu habitación.  Odiaré amar a cobardes que no son capaces de arriesgarlo todo por mí. Me duele que no vieras que me estaba jugando todo por ti, que saltaba sin red por ti. Cambiaré mi amor por un largo sendero hacia la nada, donde te ahogarás en un sueño roto de dolor. Verás que tu error era tan sólo un perdón olvidado y desgastado junto a tu vanidad herida. Los caminos desdibujarán mi trayectoria, desvaneciéndome en el tiempo donde al final de tu túnel no hallarás mi luz.  Te quedarás lejos y cuando menos lo esperes solo recordaré un nombre. Te toparás con un tiempo lento en el que recordarás lo que fuimos. Buscarás en tu vida lo que nadie más que yo ser  capaz de darte. Sentirás la soledad que impregnaban tus medias verdades.  Limpiaré los escombros que dejó tu cobardía. Saldré de aquí, me levantaré y lucharé, pero no buscaré una vez más tus labios. ¿Quién recogerá mis miradas? ¿Quién se quedará  esperando a que llegue?  ¿Quién me regalará la próxima sonrisa el resto de su vida y me ofrecerá por completo su corazón?  Me pregunto qué debo aprender de todo esto.

En mis peores días me devoró pensar cual era el motivo para tanta decepción y hoy no veo más que un debió ser así. Cuando todo acabe cobrará algún sentido, si no al menos habré vivido. Sonreiré al recuerdo y mi estela se desdibujará cuando me marche. No podré decir que te olvidaré aunque lo desearía. El viento sopla frío y mi corazón se congela en mi interior y quema como fuego. Sonará un vacío en tu interior cuando no quede nada de mí y quedarás en silencio.  Las fuerzas están agotadas y lo que fuimos se te escapa entre las manos.  Una luz me lleva a buscar un nuevo ritmo. Sonarán canciones que nunca debieron sonar.

Todas recordarán lo que dejaste marchar como un río rápido en lo alto del valle. Y un día encontraré la felicidad con caricias que me ericen la piel y entregaré todo lo que nunca aceptaste de mí.  Quisiste ver lo que había dentro de mi corazón y mi amor te explotó en las manos. Caeré, miraré de nuevo hacia arriba y continuaré mi camino tantas veces como te cruces en mi vida.  Me desprenderé del quizás sea posible, antes de que sea demasiado tarde. Decidí darme un tiempo en el que romper con todo.  Inspirar profundamente y dejarme llevar como un pájaro por el viento en lo que tú decidías venir. Se acabó la guerra de palabras.

La lucha constante con cada minuto de existencia. No quiero ser tu jaula, ni tu carcelero.  Quise ser tu impulso, el motivo que te falta, la mano que tira de ti cuando no puedes más.  Me empapo de emociones, de miradas extrañas que no llevan a ninguna parte. Me escondo entre la gente y vacío de mis bolsillos todo lo que un día quise ser y tener. El tiempo no encuentra lo que queda, el tiempo no cuenta ya. Me quedé quieto bastante tiempo para esperarte y hoy parto hacía ningún lugar. Mis pasos no se cruzarán más con los tuyos.  Nuestra historia ya se almacenó en un libro en la estantería del fracaso fortuito y hoy parece la historia de otros que fueron felices por nosotros.  Gasté más de lo que soy en alcanzar lo que hoy siento a mis espaldas. Cometo excesos que me ponen cada vez más difícil pensar, pero no sentir. Hay curas que empeoran una enfermad. Hay enfermedades que invalidan una cura. Si tengo que olvidarte por caridad deberías ayudarme. Quiero tocar fondo pero el barro no me deja hundirme más.

Llegará ese último día en el que me daré cuenta de las ruinas en las que he vivido, creyendo que tenía suerte por estar ahí. Cuando abandone el escombro quizás logre entenderte. Cuando más importante que vivir con serenidad, sea vivir. Cuando consiga entenderlo quizás sea tarde y la vida me haya sepultado debajo de montones de preguntas que a nadie hice. No he pedido ayuda, no hay culpables. Soy profesional de soledad y nostalgia, aprendiz en el control de sueños inoportunos. Un personaje despistado para todo, excepto para cuando nos cruzamos. Me sobra tiempo y lo desperdicio. Estoy en mi derecho. Me faltan ganas y si te animas te invito a un poco de hastío. Es lo que hay. No renazco ante mi, tu, nuestro problema. Espero un cambio, pero no lo busco. No te supero y mi análisis interior da negativo. Miro tu rostro, busco no sentir ya nada, cierro los ojos, los abro, y nada cambia. Seguiré esperando. Es el momento de dormir y volver a despertar con nuevos sueños. Sentir el calor que emana desde dentro. A un te amo de distancia.